Efectos sobre el consumo de benzodiacepinas
Estos fármacos actúan sobre el cerebro lentificando la actividad del SNC (Sistema Nervioso Central). Hacen que se active una “sustancia” que da un mensaje de inhibición, lentificando los mensajes que entran y salen del cerebro hacia todo el resto del organismo, disminuyendo así la velocidad de transmisión neuronal.Los efectos sedantes de estos psicofármacos se inician con un suave trastorno de la atención y la capacidad de concentración. Las benzodiacepinas van afectando al individuo a nivel físico, mental y emocional: los movimientos se hacen cada vez más torpes y se vuelve más difícil caminar o mantenerse en pie, la velocidad de reacción y la coordinación muscular se va viendo afectada de modo progresivo y pueden producir también distintos grados de amnesia al bloquear la transferencia de información. Por su efecto depresor, alivian la tensión y la ansiedad, así como también inducen sensaciones de calma y relajación.En función de la persona y la dosis administrada, las benzos pueden dar excesiva sedación, generando somnolencia, dificultades de concentración, debilidad a nivel muscular, dificultades en la coordinación, etc. Como efecto secundario esta sustancia puede producir también el efecto paradójico: aumenta el nivel de excitación y la persona puede mostrarse más agresiva. Esto se puede dar con personas ansiosas y con problemas psiquiátricos asociados.Las benzodiacepinas tienen un gran potencial para generar tolerancia y adicción tanto física como psíquica. Por la capacidad que tienen de crear tolerancia, la persona tiende a aumentar la dosis para obtener los mismos resultados que tenía al inicio. Su potencial adictivo está relacionado por el efecto calmante que actúa como refuerzo positivo, ofreciendo una sensación placentera y beneficiosa.Existen tres situaciones prototípicas diferentes en relación al abuso y la dependencia de las benzodiacepinas: * La primera se da en personas que inician el consumo de benzodiacepinas por prescripción médica (ansiedad, insomnio…) y por diferentes motivos lo han continuado en el tiempo mucho más de lo que justifica su enfermedad. La persona los toma por la tolerancia que las benzos son capaces de generar. * Otra situación es el caso de aquellas personas que abusan de las benzos, las consumen con fines recreativos, con el fin de colocarse. En algunos casos las personas consumen conjuntamente tranquilizantes con otras sustancias, buscando los efectos sedantes. * La tercera situación se produce en aquellas personas que son dependientes (adictas) a otras sustancias, y buscan los tranquilizantes con un doble fin: por un lado para mitigar los efectos de otra droga, por otro lado, como sustituto de la droga cuando no la pueden conseguir y así disminuir los síntomas de abstinencia.Finalmente cabe destacar que dejar las benzodiacepinas después de un período de consumo genera síntomas de abstinencia. Los más frecuentes son: aumento de la ansiedad, insomnio, irritabilidad, nauseas, dolor de cabeza, tensión muscular, temblor, palpitaciones y variaciones del estado de ánimo. Estos síntomas son progresivos y llegan a ser más graves que los producidos por otras drogas.